Qué difícil es hablar de mí misma pero intentaré que me conozcas algo más. Voy a contarte lo que cambió mi vida el verano pasado.
Siempre he tenido una vida sexual bastante tradicional y mientras más rutinaria era, más alocadas eran mis fantasías sexuales. Se quedaban solamente en mi interior pero alimentaban una llama cada vez más difícil de apagar.
Una de mis fantasías más recurrentes fue creciendo y creciendo hasta que un buen día me dije que ya estaba bien de contener lo incontenible.
Me libré de mi timidez, me armé de valor, y de una excitación que no cabía en mí, nació mi alter ego, aquella que daría rienda suelta a la mujer deseosa que llevo dentro.
La puse de nombre Nina.